ETNOGRAFÍAS
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ETNOGRAFÍA DE LA NOCHE PACEÑA


“El día es mas rutinario
y la noche es mas disparada
de joder, bailar, bolichear …”

(Omar)

  • La noche aparentemente es la antítesis del día, lo vemos en las dicotomías que caracterizan a cada uno de estos tiempos oponiéndolos entre sí: seguridad/peligro, claro/oscuro, productividad/improductividad, etc.. La noche como tiempo social es poseedora de las características generalmente negativas como peligro, oscuro e improductivo, quedando ésta confinada a un lugar poco incursionado por estar al margen de la vida activa de los ciudadanos, siendo en el imaginario colectivo el tiempo de descanso y resguardo ante el posible peligro causado por la invisibilidad que produce la oscuridad de la noche. Es así que el tiempo nocturno se a convertido en un tiempo desconocido para muchos de los paceños que solo llegamos a conocer una de las tantas caras que tiene la noche en la ciudad.
  • La noche es el tiempo en el que no existe la iluminación natural proporcionada por el sol, en la ciudad de La Paz dependiendo de la época la noche empieza a distintas horas, la transición del día a la noche suele iniciarse de 6:30 a 7:30 p.m. dependiendo de la época. Cuando la oscuridad se apropia de la ciudad es que se inician las actividades de la urbe paceña nocturna con sus personajes y sus lugares que se transforman, para poder vivir todo lo que les depara una noche más por la ciudad.
  • La ciudad de La Paz o la “hoyada paceña” se caracteriza por sus subidas y bajadas, pendientes que permiten ver durante la noche la cantidad de luces que marcan el contorno de la urbanidad y los límites de su crecimiento que indudablemente es cada vez mas amplio, extendiéndose las luces hacia las pendientes de los cerros que flanquean todos los lados a la ciudad.
  • Una vez que cae la noche sobre la ciudad de La Paz además de la proliferación de las luces una serie de transformaciones empiezan a surgir. Las puertas de los comercios diurnos se cierran, pero otras se abren junto con las luces que se empiezan a prender una a una dando paso a los lugares y los personajes de la noche.
  • La noche es el tiempo de los jóvenes, dice Margulis (2000), pues es cierto, cuando cae la noche muchos jóvenes en la ciudad de La Paz producto de la continuación de su día esperan la noche en lugares como el Atrio, la Fuente del Prado, las gradas del Quinto Centenario o la Plaza Abaroa, aún cargados de sus mochilas y sus cuadernos, después de pasar clases se instalan para compartir con los amigos una charla cargada de risas e intereses comunes, conforme pasan los minutos surge la idea de consumir algunos traguitos, que pueden ser fácilmente conseguidos en tiendas y puestos “claves” a precios económicos, como los de la señora que vende linazas en la esquina de la “U” o las tiendas y licorerías de la Landaeta, que de un tiempo a esta parte ofrecen hasta el servicio del “mezcladito”.
  • Una comisión del grupo de amigos es enviada a realizar la compra mientras que el resto del grupo espera en las gradas de entrada al Monobloc o en alguna cómoda banca de la Abaroa. Cuando las botellas desechables llegan, en caso de que el trago ya este preparado se podrá continuar la charla acompañada ahora de los salud!!!, aunque muchas veces no es lo que sucede y se debe organizar otra comisión más que mezcle el trago y el refresco en dos bolsas de plástico, para luego de echar media botella al piso se inicien recién los salud!!!.
  • Conforme pasa el tiempo los grupos de changos o jóvenes en el atrio se hacen mas grandes, debido a que muchos salen de clases y otros que están de pasada se unen también, así como crecen los grupos las vacas para el trago también lo hacen y aún a 8 o 9 grados de temperatura en los días más fríos de la ciudad de La Paz la noche es apta para seguir compartiendo hasta que los ánimos se apaguen, o se decida continuar en otro lado.
  • Los fines de semana la historia cambia un poco pues aunque el Atrio, el Quinto, la Fuente o la Abaroa son buenos lugares para reunirse o disfrutar de algún concierto público, la noche da para más, la oferta de boliches y lugares públicos por el centro paceño dan para todo bolsillo y todo gusto.
  • Los jueves, viernes y sábados existe la posibilidad de empezar la noche con los mezcladitos en lugares como el Atrio o la plaza Abaroa para algunas veces quedarse ahí. Existen también bares que ofrecen servicios similares a los que uno se consigue en la calle con la diferencia de que en ellos se comparte alrededor de una mesa y acomodados en sillas. Lugares como el L’varon en la esquina de la “U” o en la Batallon Colorados el Latinos y Doña Chela donde lo mas común de consumir son las cervezas de 5 o 6 Bs., otros bares como el Tropical y unos tres o cuatro mas sin nombre en la Cañada Strongest ofrecen los combos de ron o vodka al módico precio de 20 Bs incluyendo el limón y los hielos, o los que se encuentran en la Campero como La Prensa, el Caminito y otros más, que tienen las mismas ofertas que los boliches antes mencionados, solo se necesitan ganas o las tradicionales vacas que permiten reunir el dinero necesario para comprar el combo en el boliche de la calle, la plaza o en los de la Batallón Colorados, Cañada Strongest o Campero.
  • Este puede ser un perfecto inicio de la noche juvenil si es que no se tiene mucho dinero pero para quienes sí lo tienen existen opciones como la Obertura, el Diesel Nacional o si se quiere los cafés como la Terraza o el Alexander que permanecen abiertos hasta las 11 o 12 p.m. permitiendo así hacer hora para llegar a tiempo a la cita con la noche.
  • Todo esto puede suceder en dos formas durante la noche, la primera es la continuación del día, es decir la diversión nocturna se inicia cuando uno termina sus actividades cotidianas diurnas y la otra es la salida planificada que implica arreglarse, vestirse, maquillarse, peinarse, perfumarse, etc. para asistir a la cita con el grupo de amigos. La primera por lo general se inicia antes que la segunda.
  • Las calles cómo la 6 de Agosto y 20 de Octubre se empiezan a llenar de transeúntes jóvenes aproximadamente a las 11 p.m., muchos se detienen en la esquina Guachalla o Aspiazu para disfrutar de una hamburguesa de los caseros que nunca faltan como en Las Velas, ofreciendo a los jóvenes noctámbulos el impulso para una larga noche de diversión o dándole a esta el punto final.
  • Después de la respectiva “entonación” es decir de tomar el combo que antes fue preparado o si es que hay la chela que te vendió la chica Book , en algunos grupos la decisión de ir hacia algún boliche suele llegar, especialmente debido al frió o a los policías que llegan a gasificar a diestra y siniestra haciendo de vaciadores de botellas sin identificación porque se encuentran totalmente cubiertos por sus trajes policiales, aunque existen otros que son los que reciben ordenes que deambulan por la Abaroa durante toda la noche pidiendo a todos los jóvenes que se encuentran sentados se retiren, pues total lo que cada noche pasa es que los jóvenes cruzan al frente y ahí continúa la reunión.
  • En plena plaza existen boliches como el Occipucio y el 927 ambos se encuentran lado a lado y los jóvenes suelen pasar de un boliche a otro o de un boliche a la plaza convertida en un espacio semi-publlico por los policías que no permiten que los jóvenes la ocupen del todo, aunque de todas formas la plaza se convierte en un boliche mas gracias a la presencia de autos muchas veces lujosos que ponen a todo volumen la misma música que uno encuentra en el Occipucio o en el 927, cumbia villera o cumbia en sus diferentes variaciones.
  • Las batidas policiales que en la actualidad son muy comunes en el sector de la plaza suelen apresurar la asistencia de los jóvenes a los boliches cercanos, como Malegria, la Zona, Ramsam, el Entonador o el Equinoccio boliche al que se entra pagando 15 Bs si es que no se conoce a nadie en la puerta ya que quienes tienen contactos en el lugar pueden entrar gratis, el atractivo de llamado “equi” son la tocada en vivo de bandas bolivianas.
  • El Bizarro y el Dragon Fly se encuentran en la calle Guachalla que por las noches suele estar llena de jóvenes esperando entrar a uno de estos dos boliches o dirigiéndose a algún otro de la zona. Ambos son discotecas bastante exclusivas en las que si no se tiene un carnet de membresía, la entrada estará sujeta al pago de por lo menos 25 Bs. de entrada, la misma dinámica se produce en el antiguo Forum y en algunos boliches de la zona sur.
  • Si uno tiene la disponibilidad de moverse un poco mas de este centro de reunión juvenil nocturna el que se convirtió la plaza Abaroa y esta dispuesto a encontrarse con “todo tipo de gente” (Franklin) puede llegar a lugares como el Kurmi, el Jamuy, la Gota de Agua donde ponen música nacional y por lo general venden cerveza y otras bebidas como vodka y ron. O los boliches de la calle murillo como el Exexo, Sol y Luna, la Luna y Tiwanaku, lugar en el que una noche existían varios grupos de jóvenes que a lo lejos se veían como un solo grupo grande, pero de cerca se podían distinguir los vestuarios oscuros (negros), las cabelleras largas y las formas de caminar un poco encorvadas de todos ellos, escenario ante la cual Panchito el radiotaxista nos dijo “con calmita no mas porque estos son wasos, wasos son...”.
  • Se encuentran también lugares como el Santana II, el Fantasy, el Red Camel, La Cueva, Unicornio, Chuma y muchos otros mas que se encuentran en las calles de mayor actividad comercial de la ciudad como la Pando, Tumusla, Garita de Lima y lo que viene a ser la zona del Cementerio, lugares en los cuales se encuentra realmente de todo. Estos boliches ofrecen “algo” a los jóvenes noctámbulos, en algunos casos lo principal son los grupos musicales como Expreso, La Gota, la Bamba o Veneno anunciados a través de telas con letras grandes y brillantes, y en otros lo principal es anunciar sus servicios, como la exclusividad, los grandes shows bailables o los diferentes tipos de bebidas alcohólicas como cerveza, ron, vodka u otros. El ingreso a cualquiera de estos boliches depende de la disponibilidad económica del noctámbulo, ya que los precios varían de 5 a 25 Bs. dependiendo del grupo musical y los servicios que tenga el local.
  • Miraflores también tiene boliches para jóvenes como el Uchpa en el Stadium, el California en la Saavedra, Queen en la plaza Villarroel, todas estas discotecas que tocan música del momento. Existiendo también lugares como el Taypi que es mas bien un espacio cultural, o los Kory Punkos I y II en Villa Fátima que se caracterizan por sus juegos de luces de colores que salen por las ventanas y el ensordecedor volumen de la música que por lo general es nacional o tropical.
  • Mientras la noche para los jóvenes se inicia como la continuación de sus labores académicas para muchos otros la noche simplemente es la continuación del día en sus labores comerciales, lo que sucede en el considerado punto central de la ciudad de La Paz, la Pérez, además de otros lugares similares en la ciudad.
  • La Pérez Velasco, se caracteriza por tener de “todo”, una gran cantidad de vendedores que trabajan sin cesar o a través de turnos durante todo el día y la noche, al igual que los hamburgueseros, salchipaperos, y otros tipos de vendedores que ofrecen comida al paso y nunca faltan en el momento de mas hambre o los momentos de mas frío salvados por las señoras que instalan en la acera o al medio de la calle sus puestos de cafés, además de los restaurantes como el Lido Grill o la Estrella en los cuales sirven comida y cerveza durante toda la noche.
  • Ésta parte de la ciudad se caracteriza por ser un lugar de eterna actividad los minibuses durante la noche esperan por turno a llenarse de pasajeros, los automóviles suben y bajan y los semáforos son siempre necesarios, aunque las trancaderas son eternas también. La existencia de una gran cantidad de locales nocturnos, bares, llama la atención, muchos de éstos se encuentran ubicados en los segundos pisos de casas antiguas y otros en las plantas bajas abiertos a la calle anunciando a través de letreros la venta de cerveza, uno de los taxistas comento que en éstos boliches se podía encontrar cerveza en barril además de las famosas “pildoritas”, chicas que trabajan en muchos de estos locales como prostitutas y que al acercarse a los hombres que asisten en busca de “diversión” les ponen píldoras en sus bebidas para producirles adormecimiento y sueño pudiendo así sustraerles sus pertenencias.
  • La Pérez marca el inicio de las zonas mas comerciales de la ciudad de La Paz que bajan desde el Cementerio que se conecta con la Garita de Lima y la Tumusla , todo este sector es considerado uno de los más peligrosos de la ciudad, es la “zona negra” (Omar) por la delincuencia que existe. Ya entrada la noche algunos puestos comerciales de ropa y otras mercaderías aún continúan abiertos, iluminando a través de sus luces en algo las calles. Como prueba de la actividad diurna, por las noches queda la basura además de los puestos de venta callejeros de madera y las mercaderías cubiertas con bolsas de plástico atadas con pitas.
  • Muy cerca de todo este sector se encuentra la calle América que acoge a los denominados maricones o travestis, es decir, hombres vestidos de mujeres que ante la oscuridad solo dejan ver sus siluetas que anuncian anatomías masculinas aunque cuando uno se encuentra en frente de ellos puede ver esos tacones altos, faldas cortas, vestuario apreto y sacones largos abiertos, además de rostros integramente maquillados con colores fuertes con el toque de los labios rojos y la cartera en la mano que anuncian el deseo de aparentar ser mujeres. Reunidos en grupos en las esquinas o acomodados en las gradas de algunas viviendas se muestran atentos ante las movilidades que pasan esperando poder conseguir algún cliente.
  • Como dijo uno de los taxistas “…aquí es puro maricones y más arriba de mujeres…” esta calle al parecer no puede ser de todos pues se encuentra dividida en sectores, el de maricones, el de mujeres, el de colitos, el de comerciantes de drogas y así sucesivamente.
  • El sector que pertenece a las mujeres se lo conoce como “la calle del pecado” se encuentra subiendo la avenida América más arriba del sector de los “maricones”. Esta calle oficialmente se denomina Coronel Torrelio y en ella durante la noche habitan las mujeres que lucran con sus cuerpos, la tarifa es más o menos de 30 o 40 Bs. dependiendo del tipo de mujer ya que en esta calle existen también divisiones, el sector de las mujeres mayores que no son muy cotizadas, el de las jóvenes y hacia el fondo se encuentran las cholitas. Las condiciones que el sector les ofrece a estos personajes de la noche para realizar su trabajo es favorable debido a que se encuentran alojamientos por doquier, uno de los taxistas afirma que son “moteles escondidos” a los cuales dentro de la jerga noctámbula se los denomina “tíos alejos”; tíos por tiro de tirar referido al acto sexual y alejos como una abreviación de la palabra alojamiento, este tipo de oferta sexual se encuentran coordinados entre las prostitutas y los lugares necesarios para desempeñarse que son los alojamientos, pues para ellas la tarifa es de 10 Bs.
  • La oferta de drogas se produce en la misma avenida América, sólo que en un lugar diferente al de las prostitutas y los maricones, cerca de la plaza Alonso de Mendoza y la Eguino, lugares en los que los comerciantes de drogas se esconden entre las luces y sombras que la noche les proporciona, caminando como cualquier transeúnte, apoyados en árboles o paredes, aparentemente esperando “algo” como un minibús o una personas ante la llamada de los bocinazos responden acercándose y ofreciendo su producto para tratar de venderlo.
  • Lo que sucede en la “calle del pecado” y los “tíos alejos” sucede también en otros lugares de la ciudad de La Paz, como en la calle Buenos Aires donde existen varios prostíbulos, debajo de esta calle a la altura del puente Abaroa donde se encuentra el conocido Tropezon junto a otros prostíbulos que tienen puertas pequeñas que no se anuncian mucho.
  • “en el día desaparecen y
    en la noche aparecen…”
    (Gatito)
  • Otros lugares en los que se comercializan los cuerpos y el placer, se encuentran en la zona de Miraflores y Villa Fátima. En la calle Simón Bolivar, salida del Stadium e ingreso al centro paceño, durante la noche se abren las puertas y se prenden las luces fluorescentes que anuncian la presencia de lugares de diversión, que no solo son anunciados por las luces sino también por las chicas que caminan por los alrededores de estos boliches “con la mercadería expuesta” en las palabras de un taxista refiriéndose a la exposición del cuerpo femenino para atraer a clientes, pues si bien se encuentran vestidas, las prendas que llevan encima son muy pequeñas permitiendo ver gran parte de su cuerpo. Aunque también existen los llamados “capotes” que nombran a los sacos largos que estas chicas se suelen poner encima.
  • Los “privados” son una forma mas reservada de comercializar los cuerpos femeninos, son prácticamente clandestinos debido a que absolutamente nada los anuncia, parecen casas “normales”, pero los taxistas como expertos noctámbulos conocen y son conocidos por estos lugares, en los cuales existe un “administrador” encargado de abrir la puerta con la previa constatación de quien toca es un cliente, “hay clientes le he dicho … a los taxistas nos conocen obviamente” (Gatito), ya adentro chicas jóvenes por lo general son quienes desfilan ante los ojos de los clientes que saben que el costo del placer en estos lugares es de 200 Bs. siendo lo menos que pueden pagar sin tomar en cuenta los “finos” y caros tragos que existen en el lugar.
  • Lugares más anunciados también existen, aunque muchas veces son camuflados con el nombre de karaoke o discoteca, como el Variette o el Happy Hour en la avenida Busch y otros que no tienen un nombre comercial necesariamente pero se anuncian por medio de iconografías de siluetas femeninas o simplemente luces rojas y verdes que los expertos fácilmente podrían identificar. Una de las zonas más características por este tipo de actividad es Villa Fátima que hasta llegó a ser denominada Villa Cariño por el tipo de servicio que la ciudadanía puede encontrar ahí, existe una gran cantidad de privados y de “karaokes” como el llamado Once.
  • En pleno centro de la ciudad se encuentran el Katanas y el Anaconda lugares muy exclusivos por sus precios elevados y por el cuidado que tienen con respecto al ingreso de los clientes, pues en la puerta siempre existen guardias de seguridad que dependiendo el días se pueden vestir de forma mas o menos elegante, lo que ofrecen estos lugares son los shows de Table Dance, en los que las chicas bailan sobre una mesa alrededor de un tuvo, al mismo tiempo de desnudarse.
  • La zona de San Pedro en la calle 20 de octubre existen lugares “clásicos” el Vivian’s y La Miel que son Night Clubs, a los cuales según uno de los radiotaxistas no es muy recomendable asistir debido a que un hombre corre el riesgo de perder la conciencia y despertarse solo después de encontrarse desposeído de las pertenencias con las que ingreso.
  • En esta misma calle durante la noche aparecen mujeres paradas en las esquinas esperando a que algún cliente las recoja, algunas son realmente mujeres y otras son hombres vestidos de mujeres, pues de todas formas ambos tienen cuidado en que su arreglo sea similar al de las jóvenes que son transeúntes usuales del lugar. En muchas ocasiones podrían pasar desapercibidas.

    Ante tanta variedad con respecto a la oferta sexual no faltan los denominados bares gays como el Tauros en la Saavedra o el Vox en la ex – Héroes del Pacífico, ambos en la zona de Miraflores. Lugares a los que asisten travestis, aunque ahora ya no en la calle como en la avenida América, sino en locales que ofrecen toda la comodidad del caso a sus clientes. La entrada a estos lugares otorgan las licencias necesarias para que las riendas de la diversión no se encuentren sujetas a tabús ni normas sociales que desaprueban la homosexualidad. Asisten homosexuales y lesvianas que no siempre embanderan su condición a través de la producción de su imagen y por lo general la oferta de estos lugares son shows exclusivos o abiertos organizados por los dueños.

    A medida que pasan las horas y el día se aproxima a la ciudad muchos noctámbulos se empiezan a “recoger”, algunos tambaleantes caminando en forma de “z” y otros abrazados entre “amigos” evitando caer al suelo.
  • A las 5 o 6 del la mañana cuando ya empieza a amanecer otro tipo de boliches abren sus puertas para despedir la noche como se merece, pues a estos se los denomina los “remates”, donde hombres y mujeres van a terminar o re-matar la noche. Tanto las prostitutas como los hombres que asisten a ellos lo hacen con la finalidad de “cazar alguito más” (Gatito).
  • Uno de los lugares mas conocidos de la ciudad, Las Velas, también empieza a recibir a todos los noctámbulos que desean re-matar la noche a través de la comida, ya sea con un anticucho, silpancho, sándwich de chola, choripan, refresco, cerveza, cigarrillos, café, o cualquier cosa que pueda darle al noctámbulo el último empujón para llegar a su hogar y poder descansar.
  • Al son de la música tropical que transmiten programas radiales como el Noctámbulo de la radio Chacaltaya - 93.7, los radiotaxistas con las manos en el volante y la vista hacia adelante recorren la ciudad durante toda la noche hasta que amanezca, haciéndose sabios conocedores de un tiempo invisible para la mayoría de los ciudadanos: la noche paceña.


 

PROYECTO DE INVESTIGACIÓN: TERRITORIALIDADES URBANAS DE LA NOCHE: LOS JÓVENES Y LA APROPIACIÓN DEL ESPACIO PÚBLICO EN LA CIUDAD DE LA PAZ. lanocheesjoven@acelerate.com
 
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