
La relación constante entre los urbano y lo rural ha marcado huellas profundas en la ciudad de El Alto. Muchas investigaciones han planteado que en la interrelación entre la ciudad y el campo los actores sociales procedentes del área rural tienden a perder, rechazar y olvidar la “identidad materna”; este hecho es mucho más fuerte en aquellos jóvenes que llegan a las ciudades que en las personas adultas. No obstante los últimos acontecimientos en los cuales la ciudad de El Alto ha marcado notoria presencia pone de relieve que aquello que se creía olvidado y rechazado ha empezado a tener notoria relevancia. En el caso de los jóvenes empieza a construirse un movimiento juvenil que intenta construir una identidad en base a la cultura originaria, y a los usos y costumbres; para que esto se materialice consideramos que juegan un papel importante las organizaciones juveniles, en las cuales a diferencia de las anteriores percepciones sobre la perdida de la identidad de origen, planteamos que los jóvenes en la actualidad reafirman y re-construyen sus identidades.
No hay ningún trabajo de investigación que interrelacione a los jóvenes con identidades colectivas y organizaciones juveniles, por lo cual consideramos que es relevante el estudiar aquellos espacios donde los jóvenes se proyectan hacia la sociedad. Las organizaciones juveniles aparecen como aquellos lugares de refugio donde los jóvenes pueden cualificarse y ser protagonistas y actores de la sociedad. Sin embargo la diversidad de organizaciones juveniles presentes en la ciudad de El Alto, establecen que esto no es una generalidad, sino que son también estas organizaciones las que condicionan y establecen identidades; se ha oído hablar de jóvenes ambientalistas, jóvenes del SAR, y jóvenes de todo tipo. Empero este es el reto de la propia investigación al pretender aproximarnos a aquellas organizaciones juveniles que re-construyen al identidad materna y la exponen en un nuevo espacio que es el urbano.
El aporte en torno a conocimientos al que pretendemos llegar es al de poder vislumbrar aquellos aspectos, que romper con la tradicional forma de ver al joven, (joven apático, alcohólico, pandillero, etc.) y mostrar otra cara del ser joven, con ansias de participar y ser protagonista a partir de sus organizaciones juveniles.