OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN

General

Estudiar las consecuencias de la movilidad geográfica, laboral y social de El Alto hacia La Paz, con énfasis en el comercio informal y su  impacto para el desarrollo urbano-metropolitano, como elemento que explique el proceso de articulación económica y social entre ambas ciudades, para proponer políticas públicas que promuevan un desarrollo más ordenado de la ciudad de La Paz.

Específicos

1.   Dimensionar los flujos de personas de El Alto hacia La Paz e identificar los sitios de llegada de la población alteña.
2.   Determinar las actividades en las que se inserta la población de El Alto en la ciudad La Paz, su localización espacial y elaborar una tipología descriptiva de las diferentes formas con las que se manifiesta el comercio informal en la ciudad de La Paz.
3.   Conocer las implicaciones territoriales del comercio informal, con énfasis en la apropiación de espacios públicos, uso de servicios de la ciudad, evasión fiscal, insalubridad y congestionamiento vehicular.
4.   Conocer las percepciones de la población paceña respecto al comercio informal.
5.   Identificar el papel que desempeña el comercio informal como factor que promueve la integración y conflicto de entre ambas ciudades.
6.   Proponer lineamientos de políticas y estrategias públicas para un regular el ordenamiento de estos flujos y actividades.

4. BALANCE DEL ESTADO DE LA INVESTIGACIÓN

La noción de trabajo y economía informal cuyos estudios empezaron en los años sesenta es retomada en los años noventa pues, al contrario do que muchos estudiosos y estudiosas pensaban, este tipo de actividad no solamente se amplió en número sino que también se manifestó con diferentes matices, en los países capitalistas centrales (Mingione, 1988; Gershuny, 1988; Carnoy, 2000). Rosenbluth (1994) en un excelente artículo en la Revista de la CEPAL sobre la informalidad y la pobreza en América Latina apunta que la informalidad laboral es interpretada según diferentes concepciones teóricas: el enfoque estructuralista, el enfoque neoliberal y el enfoque basado en nuevas formas de organización del trabajo. Él inscribe su trabajo bajo el enfoque estructuralista que explica el origen del sector informal y de su evolución por el comportamiento del empleo, así que, el proceso productivo de América Latina incorpora tecnología importada, generada de acuerdo a la constelación de recursos del lugar de procedencia. Rosenbluth sigue la línea trazada por autores como Oliveira (1972), Kowarick (1977), Hoffmann (1977) y Oliven (1980) considerados estudios clásicos sobre el tema del sector y del trabajo informal. Los estudios sobre el sector informal en Brasil señalaron que las actividades no capitalistas, o sea el sector informal, está relacionado con el sector formal y rellena los agujeros abiertos por el modo de producción capitalista y, por lo tanto, está subordinado a sus leyes de acumulación.
Rosenbluth (1994) sustenta que el nivel de desarrollo económico, la modalidad y la dinámica económica son factores que condicionan la situación del empleo y, por lo tanto, inciden en la magnitud y condiciones de vida del sector informal. En este marco, hace una clasificación de los países latino americanos basada en datos de la División de Estadística y Proyecciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y del Programa Regional del Empleo para América Latina y el Caribe (PREALC). En dicha clasificación intervienen dos rasgos básicos: el desarrollo de la estructura productiva y la apertura de la economía. De esta forma, elabora y aplica dos índices: en el primero ordena los países según el grado de desarrollo de su estructura productiva y en el segundo índice ordena a los países según su articulación con el mercado. La clasificación de países surge como resultado de la combinación de ambos índices. Además, considera que las condiciones de vida del sector informal obedecen tanto a factores económicos de carácter estructural como a aspectos sociopolíticos de carácter coyuntural.
El enfoque neoliberal atribuye el origen de la economía informal a la intervención estatal en la economía en general y, de manera particular, a la regulación que ejerce el Estado en el mercado laboral. En este marco, la actuación del Estado impondría rigideces en la contratación y en los niveles de remuneración de los trabajadores. Así que el juego de la oferta y de la demanda estaría alterado, llevando las empresas a la informalidad para huir de estas imposiciones estatales. Aquí, la definición de informalidad es muy amplia y congrega actividades muy diversas tales como: los vendedores ambulantes, los talleres artesanales manufactureros y de servicios, las pequeñas empresas subcontratistas de servicios, los transportistas, el comercio ilegal de todo tipo (incluido el contrabando), entre otros.
El enfoque basado en nuevas formas de organización del trabajo proviene de los países desarrollados, y sustenta la tesis de que ha surgido una nueva división del trabajo como respuesta a la crisis mundial, cuyas consecuencias principales han sido la caída de la productividad y la inestabilidad de la demanda. Así que las empresas, en el marco de la reestructuración del sistema económico mundial, han buscado reducir sus costos fijos, y en especial los salarios, mediante nuevas formas de organización del trabajo y de gestión de la mano de obra, incluso el desarrollo de nuevas tecnologías ha permitido la descentralización de los procesos y las relaciones de subcontratación en régimen informal.
            Los estudios sobre la informalidad y el ajuste en la ocupación en los años noventa en la región metropolitana de São Paulo (Montagner, 1998) apuntan que las transformaciones en curso en el patrón productivo y de competencia adoptados a partir de los años noventa, alteraron el mercado de trabajo brasileño y redujeron los empleos formales en las grandes empresas. Hecho que según la autora debe ser estudiado a través de las diferentes formas de inserción que la población económicamente activa encuentra para continuar trabajando. Aboga por ello que los estudios deben considerar no sólo los aspectos relativos a los puestos de trabajo, sino también los atributos relativos al individuo, como: sexo, edad, escolaridad, para avaluar el proceso y la cualidad de los puestos generados. La autora observa el aumento de la participación de las mujeres en el sector formal y informal en la región metropolitana de São Paulo, pero señala que la heterogeneidad de esta inserción, fue acompañada por debilidades y precariedades que llegaron hasta sectores que todavía estaban preservados.
            A su vez, Pires (1998) aborda cuestiones muy interesantes sobre la dinámica y la regulación socioeconómica de la actividad informal. Así que discute lo que garantiza la reproducción de las actividades del sector informal y cuál es el tipo de sociabilidad que aparece en la reproducción específica de este segmento que lo diferencia de los otros grupos en el mercado de trabajo. Por otro lado, refuta las ideas de los años setenta en que consideraban el trabajo informal como un sector marginal, autónomo, de fácil entrada, para apoyar las ideas de los años ochenta, período en que el trabajador informal ya aparece como uno que a veces no se identifica con la pobreza y la marginalidad.
Mientras Hernando de Soto (1986) afirma que todo el crecimiento del sector informal es fruto exclusivo de una legislación dura e inflexible, Pires (1998), cuando aborda la participación de Estado argumenta que hemos de considerar también las relaciones de conflicto y las demandas por los derechos ciudadanos que producen movimientos importantes por parte de los trabajadores informales que desean garantizar sus derechos de uso y ocupación en los espacios públicos. Se intenta buscar soluciones y políticas para los pequeños negocios, plantea la idea de que es necesario garantizar estudios sobre qué sectores informales presentan viabilidad económica y, por lo tanto, deben ser estimulados (Araujo,1998). Se propone reducir el carácter ilegal de la informalidad; pues la heterogeneidad del sector informal no admite categorías analíticas sólidas y, por lo tanto, debemos tener muy claro cuáles son las actividades informales que queremos apoyar y estimular y cuáles son capaces de competir y resistir. Este autor aporta también la idea de que no hay pruebas empíricas de que el sector informal genere ocupaciones que compensen el desempleo en el sector formal. El autor rechaza la idea planteada comúnmente de que un crecimiento de la economía, reduce el desempleo y, por lo tanto, reduce el sector informal, pues una parte de la demanda global es atendida por la producción informal, que puede crecer con la expansión de la economía como un todo.
            Según Barros, el sector informal es producto de la pobreza y la pobreza es producto de una lucha política, de una exclusión, de un Estado apropiado por una elite que oprime su población por sus raíces esclavistas (1998:51). El desempleo es para él un factor de corto plazo en la promoción del sector informal, sólo una pequeña parcela de este sector proviene de la mano de obra excedente y asegura que el sector informal solo desaparecerá en Brasil a largo plazo, con el desarrollo económico y con el aumento de los salarios. Para solucionar los problemas del sector informal Kraychete (1998) propone la solución como el desarrollo de la economía popular o mercado popular y solidario. Esta economía se alimenta de muchas actividades realizadas de forma individual, familiar o asociativa e involucra un flujo intenso de producción y cambio de bienes y servicios. La llamada economía de los sectores populares es una acción de frontera, generadora de nuevas formas de producción y de sociabilidades, es una forma de resistencia a los modelos económicos estructuralmente excluyentes.
            Hays-Mitchell (1993/1994) estudia las relaciones entre los llamados comerciantes informales en Perú y los contextos institucionales, económicos y sociales. Argumenta que la informalidad en Perú debe ser contextualizada como un proceso que tiene raíces históricas y culturales, que a la vez, interacciona de una forma dinámica con los hechos contemporáneos, operando a escala local, nacional e internacional. De hecho, los y las ambulantes de Perú están funcionalmente interrelacionados con los procesos institucionales, sociales y económicos. La autora, al examinar las dimensiones espaciales del comercio informal, documenta y analiza los patrones de localización y las preferencias de los y las vendedoras callejeros y las imposiciones hechas por los gobiernos municipales con referencia a estos lugares.
            La autora constata que la venta callejera es la más visible de las formas de cambio informal y es una de las primeras actividades económicas documentadas en la América Andina colonial. Estos ambulantes representan 25 por ciento de la población económicamente activa en las ciudades de medio porte. La mayoría son fijos y están situados en los espacios públicos con gran flujo de peatones, hecho que genera un constante conflicto entre ellos y los otros elementos de la población urbana. Este trabajo ayuda a la construcción de algunas generalizaciones útiles sobre el comportamiento espacial de los y las vendedoras callejeros en las ciudades latinoamericanas y las actuaciones institucionales que su presencia, en los espacios públicos, genera.
            Los mercados callejeros en la ciudad de Caracas son estudiados desde una perspectiva económica (Aponte,1994). El "mercado de calle", según estos estudios,  en Caracas no tiene un carácter de informalidad y desorganización; al contrario, sus vendedores y vendedoras tienen una estructura que les permite "defender sus derechos y los espacios ganados" y se ubican en puntos que garantizan la presencia del comprador. Además, éste mercado, funciona como un centro de distribución de productos que genera toda una dinámica, al tomar en cuenta las redes y los circuitos de acumulación. Así que, para la autora, es muy importante que la geografía estudie este comercio, pues entiende que las actividades realizadas por los y las vendedoras ambulantes son "formas de producción" de gran significación en los centros urbanos de Venezuela, no solo por la dinámica que ellas generan, sino también, por ser claves en la explicación de los procesos sociales y espaciales del país. La investigación sobre el comercio y movilidades urbanas en el Distrito Federal mexicano(Monnet, Jerome, et al 2005) concluya que la racionalidad del comercio ambulante no puede reducirse a la autogeneración espontánea e informal de un empleo, sino que corresponde a la satisfacción de una demanda específica, la del viajero urbano con sus necesidades de circulación (limpiaparabrisas o limpiabotas), de comunicación (tarjetas electrónicas), de información (periódicos), de diversión (malabaristas, payasos), de alimentación diferenciada según momentos del día o de productos adaptados a formas de sociabilidad (flores). En otras palabras, hay comercio ambulante porque hay clientes  ambulantes. Es decir, se crea una suerte de adecuación entre demandas del cliente ambulante y las ofertas de vendedores callejeros, debido a la flexibilidad y comodidad del servicio brindado. Otro hallazgo interesante del estudio de referencia es que la movilidad produce vínculos y lugares o modalidades de apropiación del espacio público por parte de sectores populares urbanos, tanto vendedores como clientes ambulantes.
            En los últimos treinta años también se observa el aumento de los trabajadores y trabajadoras informales en las ciudades brasileñas, particularmente de los vendedores y vendedoras ambulantes, lo que atrajo la mirada de los investigadores. Sorj (1993) hace referencia a los vendedores ambulantes de la ciudad del Río de Janeiro y considera que esta actividad es muy atrayente para la gente, pues ofrece una expectativa de ascenso social diferente de las condiciones del asalariado, ya que permite autonomía, ganancias diarias, mayores rendimientos y flexibilidad de los horarios. Así que, en esto trabajo, la autora aporta que debemos estudiar a las y los vendedores ambulantes bajo una nueva visión, ya que ellos no representan más la visión construida en los años setenta por lo sentido común o por los estudios sociológicos.  Schaffer (1994) estudia el comercio callejero en Uruguaiana, una ciudad ubicada en la frontera sudoeste de Brasil con Argentina, desde una perspectiva que contempla los nuevos aspectos que cambian las características más tradicionales de esta actividad y su papel en la organización de los espacios centrales de las ciudades, la fluidez espacial y la agilidad del desplazamiento territorial; la diversidad y la inconsistencia del poder público municipal al mediar en estas cuestiones y, por último, la resistencia que esta forma de ocupación representa ante la falta de empleos formales y las dificultades impuestas por el Estado y las regulaciones del trabajo a que están sometidos determinados sectores de la población urbana. Las aportaciones hechas por Schaffer permiten hacer comparaciones y generalizaciones sobre los vendedores y las vendedoras ambulantes en las ciudades del sur de Brasil con referencia a sus características y sus relaciones sociales, económicas y espaciales. Dantas (1995) investiga el comercio ambulante en el centro de Fortaleza y aborda las cuestiones relativas a la apropiación por el comercio ambulante, del espacio público en el centro de la ciudad. Desde la perspectiva de este autor, los vendedores ambulantes  son el producto del desarrollo desigual del capital en los países subdesarrollados. Así que articula tres niveles de comprensión: económico, cultural e ideológico; la ciudad en lo urbano y la articulación entre el Estado y el espacio.

            Entre los estudios sobre el mercado informal en Bolivia se destaca el trabajo de Gutiérrez (1992/1993) que desde una perspectiva económica, estudia el comercio ambulante en el Mercado "La Ramada", en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra. La autora se opone a las tesis neoliberales que presuponen que los trabajadores "optan" por la actividad informal, particularmente el comercio callejero, para huir de los excesos reglamentarios de los gobiernos en sus políticas económicas, para mejorar sus rendimientos y ascender socialmente. Dentro de ésta óptica racionalista, la "opción" se produce a partir de objetivos de maximizar los beneficios y minimizar los costos. Así que, para los que defienden esta tesis, el principal problema de estos trabajadores es la cuestión de la ilegalidad. Para ellos, superada esta cuestión, habría plenas condiciones de progreso para estos trabajadores en dicha actividad, pues permitiría el acceso a los créditos bancarios.

Finalmente, el Gobierno Municipal,  (2004), efectuó un estudio del Casco Urbano Central de la ciudad de La Paz, analizando la dinámica demográfica, social y económica, así como las características urbanísticas, buscando identificar la vocación de esta área, considerando las actividades más significativas actualmente presentes en el centro.

Entre los aspectos relevantes para el estudio que se emprenderá se puede identificar los siguientes:

  • El Distrito Centro pasa por un proceso de decrecimiento demográfico.
  • En el sector Este del CUC, existen sectores predominantes de comercio al detalle conectados directamente sobre las vías de alto tráfico o vías ganadas definitivamente al comercio callejero y peatonalizadas por uso.
  • Los barrios Rosario, San Sebastián, Cotahuma, en el Casco Urbano Oeste son los que concentran relativamente mayores niveles de pobreza en su población
  • Refiere que la Federación de Gremiales del Comercio Minorista de La Paz, constituye uno de los más poderosos grupos de presión sobre el Gobierno Municipal.
  • Detalla la actividad comercial en las vías, denominándola como toda actividad informal a todo  el comercio en la vía pública que opera en la ciudad. Presenta una tipología caracterizada por los siguientes tipos de puesto, de mayor importancia a menos: Puesto, Ambulante, Anaquel, Tarima y Kiosko.
  • De los 4.346 comerciantes en la vía pública identificados, sólo 6.6% vive en el CUC. La mayor parte de ellos (36%) proviene de la ciudad de El Alto, y el 57,4% de otras zonas de la ciudad, entre las que se destacan las laderas oeste (27,7%) y norte (20,3%)

 

Grado de concentración

Sectores

Alta

Estipendio de alimentos; venta de textiles, ropa, cuero y calzados

Media

Actividades de bazar con artículos de uso personal y del hogar; venta de libros, revistas, periódicos, papelería y escritorio

Baja

Actividades de venta al por menor; alimentos, bebidas envasadas; joyas y relojes; muebles de madrea y mimbre

Muy baja

Venta de juguetes, adornos, peluches y cotillón; servicios telefónicos móviles

  • 64,5% de los comerciantes son mujeres y 35.5% son varones. Mayor proporción de hombres trabaja en la madrugada y noche. Mayor proporción de mujeres trabaja en mañanas y tardes.
  • La mayor parte de los comerciantes venden productos de comerciantes mayorías o minoristas. Los que venden de otro productor alcanzan un nivel intermedio y el más bajo está constituido por los que venden producción propia.
  • Resultados de una encuesta para conocer la visión de los ciudadanos, consideran que el GMLP debería ocuparse centralmente y en orden de prioridad de: ampliar las calles y avenidas y mejorar aceras; limpiar el centro y asear las calles; reordenar y/o desalojar el comercio ambulante de las calles.
  • En los dos talleres que se efectuaron en segunda prioridad del paquete de problemas sale la Proliferación de vendedores (informales, ambulantes) y la Informalidad (comercio ambulante)
  • Se indica, finalmente que la presencia masiva de vendedores en las calles, dificultando la circulación de personas y vehículos, comerciantes que trabajan bajo condiciones de suciedad y de falta de mingitorios, obtienen ingresos muy bajos se constituye en uno de los principales problemas que debe encarar el GMLP.

 

El Centro de Estudios y Proyectos SRL (CEP), 2004, contribuyó con un importante estudio, cuyos objetivos fueron:

  • Relevar datos referidos a los comerciantes asentados en la zona.
  • Elaborar un diagnostico socioeconómico que incluya además las actividades que se desarrollan en la zona, las necesidades de servicios complementarios, las potencialidades de la zona patrimonial así como las características del transporte vehicular y del transito peatonal.
  • Formular lineamientos de estrategias para promover la concertación y la participación de los actores sociales en el proyecto de revitalización del área de San Francisco.

 

Si bien no era un objetivo el estudio de la pobreza,  se encontró que esta se manifiesta de manera heterogénea, reflejada centralmente en los comerciantes ambulantes provenientes de la ciudad de El alto y de las laderas oeste y norte de la ciudad, donde la tasa de asistencia escolar tiene bajos porcentajes en el grupo de 15 a 19 años, lo que refleja la tendencia de este grupo a abandonar estudios para incorporarse al mercado laboral.

El área de San Francisco concentra gran cantidad de actividades económicas, tanto en vía publica como en establecimientos fijos, representando el 30% de toda la actividad económica del  Casco Urbano Central (CUC). auto genera aproximadamente el 12% del empleo de la urbe, también tiene importancia política por la gran cantidad de votantes y se constituyen en poderoso grupo de presión, por su capacidad de movilización y por estar constituidos por redes familiares muy solidarias.

La actividad comercial en vía publica representa el 63.9% (2.777 informales) de la totalidad del CUC, el 61,22% son mujeres y el 38.78% varones. En cuanto a los establecimientos fijos se encuentra concentrado el 31.4% (1.919) del CUC, en el área de servicios y comercio, ubicados en los diferentes pisos de los edificios de la zona.

La circulación vehicular y peatonal es muy intensa, tomando en cuenta que San Francisco se constituye en un centro de distribución del tráfico, lo que motiva a su vez la afluencia de público y la gran concentración del comercio fijo y ambulante. Estimándose unos 248 mil peatones, que llegan en transporte publico, visitas y  estables, para tal cantidad de personas en un área de 112,42 hectáreas la infraestructura peatonal es de 6,32 hectáreas, lo que significa una densidad de 16.759 personas por hectárea, cada peatón cuenta con 0,6 m2 de acera para circular que equivale al espacio para estar parado.

Un 80 % de los vendedores esta afiliado a una asociación, la que se encarga de los tramites necesarios con la Alcaldía y además distribuye los “puestos”, se consideran dueños del espacio publico  Los comerciantes se manifiestan en contra de nuevas construcciones que les quiten el espacio para vender, aunque otros sectores están de acuerdo con un reordenamiento que permita mejor flujo vehicular y peatonal, con comercio ordenado, conciben al área de San Francisco como centro cultural, histórico y turístico.

Esta concentración de comercio en el CUC y áreas adyacentes, conforma un cuadro de desorden y problemas muy grande. Se han identificado 4.346 comerciantes en la vía pública, que representa 12% del total del comercio. Estas unidades invaden espacios públicos, hacen competencia desleal al comercio establecido y generan contaminación ambiental, suciedad e inseguridad.

El estudio propone los siguientes lineamientos estratégicos:

  1. Desconcentración de los servicios de educación y poder judicial, ampliación del centro urbano. Esto frenaría el deterioro de la infraestructura y el equipamiento del área y la degradación ambiental, la desvalorización y cambio de uso de la vivienda.
  2. Ordenamiento del tráfico vehicular, para que San Francisco no sea la gran terminal, disminuya la contaminación atmosférica, visual y acústica y mejore la calidad ambiental.
  3. Disminuir la densidad del comercio en la vía publica, impedir el deterioro de la infraestructura y mejorarla, valorizar el área, con un uso adecuado.
Promover la recuperación del uso residencial para hogares. Recuperación del patrimonio. Organización del área: turística, artesanal, finanzas, servicios, cultura, recreación. Apertura de circuitos peatonales.