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Conflicto ambiental: petróleo en el Desaguadero
"El conflicto ambiental a consecuencia del derrame de petróleo en el Desaguadero", título también de una investigación desarrollada por Juan Carlos Montoya (responsable), Jorge Amusquivar, Angélica Flores, Angel Mollo y Pamela Sánchez, ha generado una ola de manifestaciones contrarias hacia la actividad desarrollada por empresas multinacionales con representación en el país. La investigación, apoyada por el PIEB, avanzó en un estudio de la problemática ambiental derivada de la contaminación por derrame de petróleo en el río Desaguadero, y la articulación de un conflicto ambiental entre la empresa contaminadora Transredes y las comunidades afectadas. Los investigadores estudiaron la influencia en el ecosistema del río Desaguadero y sus riberas, de las aguas, suelos y sedimentos contaminados; simularon un laboratorio de derrame para determinar los efectos en los primeros diez días, llegando a determinar que el derrame provocó daños en los cultivos agrícolas, disminuyó la seguridad alimentaria y la economía de los pobladores; modificó el calendario de pastoreo en toda la zona y su impacto determinó el corte de vegetación y la pérdida de rebrotes y sobreuso de forrajes introducidos. La ganadería fue una de las más afectadas. El estudio hace hincapié en la valoración económica de los efectos a la salud humana y la calidad de agua. Asimismo ofrece una amplia información sobre el conflicto ambiental. Lo curioso, sostienen los investigadores, es que "el derrame encontró a todos, en particular a autoridades nacionales y de medio ambiente, sin argumentos y con una ley que costó aplicar en su momento y ahora demostró serias limitaciones". Las estrategias implementadas por la empresa responsable han derivado, dependiendo de los casos, en la división o fortalecimiento de los comunarios y sus representates políticos. El informe final expresa una serie de recomendaciones entre las que se anotan la restauración de sitios afectados; eliminación del material contaminado; considerar un plan de manejo de cosecha, recolección de semillas, control de plantas tóxicas, resiembra de praderas, cercos de manejo, producción y conservación de forrajes; evitar la caída de precios de subproductos y calcular el déficit de agua para consumo humano y animal. El estudio -sostienen los responsables- hizo un esfuerzo por visualizar el escenario y a la mayoría de los actores, pero sería importante ampliar las investigaciones por áreas a fin de evitar futuros conflictos. |