AGENDA TEMÁTICA
CONVOCATORIA REGIONAL DE INVESTIGACIÓN BENI
La definición de estas áreas temáticas se deriva de un proceso de consulta con personas, instituciones y organizaciones civiles de prioridades y necesidades de investigación. Estas fueron las áreas temáticas que emergieron de este proceso:
Actores y relaciones sociales en su vida cotidiana
Como resultado de las transformaciones económicas y políticas de los últimos tiempos en Bolivia, en especial como resultado de la crisis del anterior estilo de desarrollo debido a la debacle del estatismo económico y por el impulso que ha tomado el ajuste estructural y la liberalización económica, se ha desarrollado un fuerte proceso de nuevas ocupaciones espaciales de la población con procesos de flujo poblacional del campo a las ciudades y entre regiones rurales, fusionando así estilos de vida que a veces poco tenían en común, de modo que se generó una heterogeneidad e incremento de nuevos actores en las ciudades y el campo. Todos los cuales son poco conocidos y entendidos en el país.
Esta situación ha derivado, por ejemplo, en la multiplicación de sectores informales urbanos que pugnan por obtener algún excedente con sus actividades en el pequeño comercio, la pequeña industria y/o el trabajo por cuenta propia. No obstante, quedan poco claras cuáles serán sus condiciones de viabilidad en el futuro.
De igual modo, se puede apreciar, tanto en el campo como en la ciudades, una explosión de diferentes formas de organización económica como ser: cooperativas y asociaciones de productores y gremios artesanales; una profusión de clubes de madres y asociaciones de mujeres, nuevas organizaciones de jóvenes y de niños trabajadores, así como organizaciones vecinales y cívicas. Es preciso comprender ese mosaico de organizaciones económicas, que en buena medida destaca no sólo el rol económico, sino también político, social y/o cultural de actores sociales como las mujeres, los jóvenes, los niños, los campesinos, los artesanos o los pequeños productores a los cuales no se brindaba ninguna atención práctica ni conceptual.
Todo lo anterior conforma una red de nuevos actores y diferentes relaciones sociales en el escenario societal, así como una multiplicidad de formas de convivencia que impacta en la vida cotidiana de la población, en los comportamientos colectivos y en el sistema político.
Junto a este proceso. Existe una creciente multiplicación de las demandas
y expectativas sociales y económicas que son canalizadas a través
de una vinculación con el Estado y al margen de las instituciones públicas.
Las nuevas demandas y su posibilidad de cobertura, hasta ahora, no están
clarificadas por lo cual es una exigencia penetrar en este campo.
En este escenario, existe una profusión de prácticas culturales
complejas que prefiguran la construcción de heterogéneas identidades
culturales y colectivas en la sociedad boliviana del futuro. La cuestión
consiste en ubicar los cambios ocurridos, su impacto en la sociedad y en buscar
su incidencia en el desarrollo.
Conviene indagar cuál es la capacidad de estos nuevos actores sociales para transformar las necesidades de la población en demandas que se hagan presentes en el sistema político, y cuáles son sus oportunidades de reforzar un desarrollo nacional, social y localmente más equitativo.
De otra parte, debido a algunas reformas estatales, en especial la referida a la capitalización, se está abriendo paso a nuevos actores ligados a la inversión extranjera, por lo tanto, se precisa conocer cuál será su rol en la economía boliviana, así como el papel o influjo que tendrán en la estructura de poder y en el sistema político.
Transformación productiva, integración social y desarrollo sostenible
Se trata de identificar el carácter de las transformaciones productivas que serán posibles en Bolivia, dado un proceso de modificación internacional que tiende cada vez más a marginalizarnos de la economía mundial. Si las modificaciones de nuestra economía y aparato productivo no están articuladas simultáneamente por su globalización económica, política y comunicacional y no están marcadas por su orientación hacia la equidad, sostenibilidad e integración social, no generarán viabilidad en el país.
La articulación de la economía boliviana con el mundo y su consecuente desarrollo exportador, así como la dinámica de atención al mercado interno, no deberán ser investigadas corno elementos aislados de la realidad sino desde la perspectiva de la conexión de ambas lógicas productivas y tecnológicas para imaginar las condiciones de viabilidad del país. La lógica de la capitalización y de la privatización de la economía se dirigen a articular nuestro país con el mundo, pero, por otra parte. Los sectores que no están conectados a esa dinámica hacen esfuerzos por integrarse al país que se moderniza. Debido a ello, se precisa conocer cómo funcionarán en el futuro esas dinámicas articulatorias.
La globalización de la economía mundial, la flexibilidad tecnológica y laboral, el impacto de las ventajas comparativas dinámicas y en general. el proceso de liberalización económica, obligan a indagar e investigar de qué modo, bajo qué modalidades, con qué argumentos productivos puede el país integrarse a la economía mundial, sin que ello signifique viabilidad sólo para una parte de la población boliviana.
Si bien es conocida la crisis del estatismo económico y del anterior modelo económico. todavía no se conocen qué sectores, qué actividades. qué regiones y en general, qué actores sociales se convertirán en los dinamizadores de un nuevo modelo de desarrollo. Se precisa investigar y determinar con claridad cuáles serán los roles que deberán cumplir la inversión extranjera, el capital nacional, la empresa estatal si subsiste bajo otra modalidad, el rol regulatorio del Estado, los pequeños productores, los campesinos y en fin, todos los actores económicos.
El ajuste estructural y las reformas estructurales aplicadas en Bolivia, junto a la liberalización económica que ellas implican, están en proceso de desmontar el estatismo económico. De hecho, el anterior modelo de desarrollo ya no existe, pero las actuales medidas todavía no muestran con claridad cómo se dibujará el futuro económico del país, bajo qué estructura sectorial, tecnológica, laboral e institucional.
El manejo económico desplegado por el ajuste estructural ha modificado a la sociedad y el Estado bolivianos, ha enseñado un manejo distinto de los equilibrios macroeconórnicos que devienen en la estabilidad monetaria y financiera. El país ya reconoce la estabilidad de las grandes variables macroeconómicas: tipo de cambio, tasa de interés, inflación. devaluación, déficit fiscal, etc., están más o menos controladas. Pero se requiere investigar por qué el conjunto de actores sociales lo siente corno necesario, por qué ese ajuste estructural no permite crecer con mayor celeridad, por qué no posee capacidad para romper asimetrías regionales y sociales, y fundamentalmente, por qué subsiste la pobreza y por qué no se puede avanzar hacia la equidad. Asimismo, más allá del control macroeconómico, es necesario saber hacia dónde avanzará el modelo desde las perspectivas macro y micro que hasta ahora no han sido jerarquizadas.
Uno de los retos del ajuste estructural es convertir a Bolivia en país exportador, pero los déficits comerciales subsisten, las exportaciones crecen lentamente, debido a ello es fundamental investigar y descubrir cuáles son los elementos que traban la capacidad de exportación.
Un desafío de cualquier economía es producir su desarrollo de un modo sostenible. Esto quiere decir, entre otras cosas, tener capacidad autónoma de reproducir sus condiciones de existencia sin embargo, se constata que el ajuste estructural, aun produciendo buenos resultados macroeconórnicos, depende en exceso de la cooperación técnica y financiera internacional, tanto de la fuente oficial como de la de origen no gubernamental. Se requiere investigar cómo superar esa extrema fragilidad del país y del nuevo modelo de desarrollo que parece implementarse en Bolivia. Buena parte de los viejos sectores económicos han entrado en crisis por su obsolescencia tecnológica, pero aún no conocernos en base a qué tecnologías podrán ser viables los actores sociales y los sectores económicos del país. En general el terna tecnológico ha sido descuidado y se convirtió en una cuestión tabú: así pues es necesario indagar qué tecnologías debernos usar, cuáles es posible utilizar, cuáles es viable implantar, y cuáles hay que rescatar de nuestra experiencia histórica.
En elemento poco publicitado que significa un soporte parcial al ajuste estructural, es la divisa generada por el narcotráfico, así corno la divisa que se dirige a la lucha contra el narcotráfico. Estas temáticas conducen a entender e investigar el rol que cumple en la economía boliviana el circuito coca - cocaína. Más aún, se precisa conocer qué modificaciones genera ese circuito en la estructura social y en el sistema político bolivianos.
Desde una óptica de captación plural de los procesos productivos. se deberá poner énfasis en los procesos de conservación -modificación de las distintas formas de organización de la producción. Si bien interesa conocer qué elementos económicos nuevos y qué transformaciones trae el ajuste estructural, también se debe indagar cómo una sociedad heterogénea reproduce formas tradicionales de producción.
En la esfera de las políticas económicas se dará una atención específica a todas las acciones del Estado que tengan impacto en lo nacional, así como en lo regional y local. Asimismo, se tenderá a ubicar los diferentes roles y papeles que le toca al Estado en una economía que siente un influjo creciente del mercado. La política económica normalmente, ha apoyado a los sectores tradicionales de poder; pero queda por investigar qué caminos seguir para poseer instrumentos de política económica que apoyen a todos los actores sociales.
El mundo actual tiene por características fundamentales la globalización y la regionalización, por lo tanto, nuestro propio país necesita conocer qué esquemas de regionalización y de integración le convienen y son viables. Muchos países de América Latina, están pensando conectar el Pacífico con el Atlántico. Bolivia debería investigar qué posibilidades se le abren como país para ser uno de tos sujetos de esa conexión interoceánica.
De otra parte, importa ubicar qué mutaciones genera en la economía y sociedad un avance cada vez más intenso de la economía de mercado. Así como qué articulaciones deben darse entre Estado, mercado y empresarios privados para impulsar un desarrollo sostenible.
El tratamiento de los temas de pobreza, equidad, así como de la sostenibilidad del desarrollo merecerán una atención especial. La primera precisa indagar qué políticas económicas v sociales son más eficientes para vencer la pobreza. La segunda implica descubrir cómo operar en la economía para superar una inequidad que tiene su fuente estructural en la historia de larga data, pero que se consolida durante el ajuste estructural. En el caso de la tercera, se impone investigar la sostenibilidad del desarrollo no sólo desde la perspectiva ambiental, sino desde una óptica más amplia que piense en todas las dimensiones que garantizan nuestra autoreproducción.
Democratización y reformas del Estado en una sociedad heterogénea y plural
Bolivia posee muchas especificidades en su proceso de transición a la
democracia, las cuales, como la democracia pactada, no han sido plenamente investigadas,
por lo cual se abre un gran campo investigativo que es preciso desbrozar.
La democratización del sistema político no ha sido equivalente a la democratización de las instituciones de la democracia, incluidos los partidos políticos: por lo tanto, adquieren importancia la necesidad de investigar el proceso paradójico de democratización del sistema político con la subsistencia de estructuras autoritarias en las instituciones de la democracia y en los propios actores sociales.
Hay aún muchas falencias que limitan la legitimidad y que deben ser
analizadas e investigadas para aclarar cuál es el futuro de la democracia
que vivimos. Las fuentes de los déficits de representatividad y de legitimidad
del sistema de partidos requieren una investigación más profunda.
Este conjunto de aspectos neurálgicos de la investigación se ubica
en torno a la relación que existe entre un sistema político que
tiende a democratizarse pero que lo hace contradictoriamente en el contexto
de una forma de desarrollo económico caracterizado por el ajuste estructural
la liberalización económica que es reticente a la democratización.
El conjunto de temas que surgen de esa tensión requieren ser investigados
para apuntar a la viabilidad de la democracia en el país.
Si bien es auspicioso no quedar anclados en las formas corporativas que caracterizaban el pasado estatal. una incógnita que abre muchas vetas investigativas se refiere al futuro del Estado y a la relación del nuevo sistema político con una lógica de mercado cada vez más creciente.
El Estado boliviano no ha garantizado la integración social. Actualmente existen diseñadas algunas reformas estatales que podrían atenuar ese fenómeno, por lo cual es preciso investigar el influjo que tendrán éstas en la sociedad y, asimismo, es necesario investigar qué otros caminos tendrían capacidad para superar esa falta de integración social.
Una falencia antigua y que ahora adquiere o adquirirá matices nuevos, es la temática relativa a la capacidad estatal para implementar políticas globales y sectoriales, así como para lograr su articulación con poderes regionales y locales.
La democracia precisa una nueva cultura política; por lo tanto, es preciso investigar qué caminos podrían facilitar mecanismos de negociación y concertación que eviten la sola presencia de modalidades de confrontación. La complejidad de esta temática que genera distintos investigativos se liga con el carácter profundamente heterogéneo que posee el país, el cual aún no ha sido plenamente representado por el Estado.
Las reformas estatales que parten de la idea de descentralizar y democratizar
el Estado por la vía de la construcción de democracias locales,
abren nuevos problemas de investigación, ligados a la temática
municipal. regional y de sociedades locales. Asimismo, exigen la investigación
de modalidades de representación. mediación, negociación
política y social. Mas todavía, abren la necesidad de investigar
tomo se podrá articular la democracia
representativa y la democracia comunal. En general. toda la temática
local, territorial, municipal. así corno la de la participación
de la sociedad en la construcción del sistema político, requerirá
de investigación especial.
Transformaciones culturales y comunicación
Los cambios que se producen en el país no sólo son económicos y políticos. También existe hace tiempo una variación de los aspectos subjetivos y socioculturales de los distintos actores sociales, los cuales deben ser conocidos para apuntar hacia dónde impulsarán el país.
Ninguna modificación o propuesta de políticas estatales, ya sean
globales o sectoriales, deberían estar exentas del conocimiento de las
transformaciones culturales y comunicacionales que se operan en Bolivia. Muchas
políticas estatales han fracasado por no conocer la base y el mosaico
cultural sobre las cuales debían desenvolverse. Para no reeditar fracasos
y ante todo, para conocer qué son, qué desean, qué buscan
y hacia dónde se orientan los actores sociales, es preciso investigar
sus respectivas culturas.
No basta conocer algunos elementos puntuales de cada actor social, no se puede
definir su identidad ni apoyarla conociendo parcialmente algunos de sus elementos,
es más bien una necesidad investigar de modo global toda la trama cultural
que los define. Es posible y necesario que todo este conocimiento se convierta
en una señal de lo que es dable o inviable en el campo económico
y político.
Es poco conocida en Bolivia la variedad de transformaciones culturales que operan junto al despliegue de la industria cultural. Por ello, una vasta senda investigativa tiene que ver con las tensiones que existen entre las diversas identidades y las dinámicas expansivas del mercado de la industria cultural. Esto último emite demasiados mensajes a la sociedad, los cuales construyen nuevos valores que inciden en la construcción o reconstrucción de los actores sociales de Bolivia; sin embargo, es poco o nada lo que se conoce de estos procesos de transformación, razón por la cual es urgente su investigación.
La globalización no sólo es económica, también posee un ímpetu cultural, empero, todavía no conocemos los impactos de esa dinámica en nuestra sociedad y, de modo más específico, en las distintas identidades culturales. La lógica de la solidaridad, reciprocidad, los elementos éticos y, en general, los aspectos culturales de varios pueblos y naciones, no quedan intactos al recibir el influjo de la industria cultural pero, aún no conocemos cómo se están procesando esos cambios y de qué modo influirán en la sociedad.
Así como la identidad cultural de todo pueblo es impactada por la dinámica de la tecnología de la sociedad postindustrial, del mismo modo existe un influjo, quizás decisivo, sobre el fenómeno de la interculturalidad y del mestizaje que caracterizan el país. Pero tampoco se conoce de modo particular y específico qué sentido tienen esas variaciones; por los tanto, es una necesidad abrir espacios de investigación para aprehender esos fenómenos con sus aspectos positivos y negativos.
De modo general, se puede afirmar que una planificación del desarrollo
que no tome
en cuenta toda la temática cultural y comunicacional podría fracasar.
En una sociedad de tan vasta heterogeneidad cultural como la nuestra, sería
erróneo no considerar esa diversidad para imaginar cualquier propuesta
sobre el futuro, y para apuntar soluciones viables para el país.