En términos coyunturales, el punto de partida que guía
a esta investigación intitulada "Visión
de los Aymaras en torno a las Autonomías Regionales:
Identidad y propuestas para la construcción del Estado
nacional", son los fenómenos sociales y políticos
ocurridos recientemente en Bolivia, que conllevan a suponer
que el occidente del país tiene una agenda que se basa
en la Asamblea Constituyente y el oriente en las Autonomías,
cuando son temas de una misma agenda, cuya resolución,
indudablemente, requiere de contribuciones con elementos de
juicio e insumos desde la perspectiva Aymara y de los pueblos
indígenas en las reformas que se darán en nuestro
país en el marco de la Asamblea Constituyente, en la
que insoslayablemente, se pondrá en tela de juicio
el carácter plurinacional, plurilingüe, multicultural,
multiétnico del país, el "supuesto"
centralismo que ha generado las relaciones de dependencias,
desequilibrios y discriminaciones regionales y éticos,
tanto en lo político, social, económico y cultural.
Precisamente en esta coyuntura, existe la necesidad de crear
espacios y medios legales para garantizar constitucionalmente
el derecho de participación de Aymaras en el diseño
y gestión de políticas públicas, recuperando
y asimilando sus estrategias de vida que sustentan el despliegue
de iniciativas orientadas a reactivar sus potencialidades
latentes y disminuyan drásticamente los riesgos y limitaciones
a los que están expuestos.
Para indagar la visión de los aymaras sobre las
Autonomías, se sustenta en cuatro ejes temáticos
i) la existencia del Estado Nación cobra sentido
si se relaciona con lo global y se reorganiza internamente
con la descentralización política, que lleva
a una redistribución de poder político entregada
a un receptor "socialmente adecuado", sobre la
base de la comunidad subnacional con identidad propia y
capacidad de auto-organización, cohesionada democráticamente
como "sujeto" de su propio desarrollo, correlacionada
con el "agente principal"; ii) el enfoque político
territorial con personalidad jurídica de derecho
público ó privado, con órganos públicos
que configuren una estructura política y administrativa
autónoma, participativa y abarcante del espacio para
fines de manejo y administración del desarrollo económico;
iii) La interculturalidad versus colonialidad de las relaciones
de poder y conducta societal de los pueblos indígenas,
que hasta hoy ha sido hegemonizada por el paradigma eurocéntrico
que induce a plantear y abordar la cuestión nacional
y sus autonomías, bajo esa perspectiva, y que requiere
de una visión nacional, dialéctica, holística,
global/étnica y cuántica/cualitativa; iv)
la asignación de recursos fiscales a cada nivel de
gobierno y los impactos económicos en el Estado y
la sociedad subnacional, desde perspectivas comunitarias
estatales y macroeconómicas. En este caso, el Estado
asume doble papel como asignador directo de recursos y como
gestor de la política macroeconómica con impactos
sobre las regiones; por su lado, la región transforma
el crecimiento en desarrollo regional con impactos en lo
nacional.
Los pueblos Indígenas, especialmente los Aymaras,
tienen su visión de la naturaleza y del hombre, de
los sistemas políticos colonialistas que han perpetrado
las más brutales discriminaciones y marginación;
por lo tanto, los aymaras, así como los otros pueblos,
reclaman el reconocimiento del "derecho propio",
el derecho de uso y administración de los recursos
naturales, tierra y territorio; reconocimiento de los derechos
a la cultura propia, al desarrollo económico y humano;
a la participación en el poder político que
debe conducir hacia una vida más digna, en el marco
de un esquema de descentralización del Estado que
beneficie a todos, proyectando y abriendo puertas para construir
un país distinto y mejor; por eso creemos que es
importante indagar y aportar alternativas desde distintos
puntos de vista.
5 CEPAL ILPES, Ensayos sobre descentralización
y desarrollo regional, Cuadernos del ILPES, Nº 32