RESUMEN EJECUTIVO
En los últimos diez años, a raíz de las críticas a la forma de existencia, organización y cultura política del Estado Boliviano que provienen de líderes étnicos, intelectuales, elites empresariales se pone en evidencia la inconclusa e incluso la inviable construcción de la nación boliviana. Tales manifestaciones tienen su origen sobre todo en La Paz, Santa Cruz y Cochabamba. ¿Pero se puede pensar que en 180 años de existencia, el Estado Boliviano no haya tenido ningún grado de eficacia en la socialización de elementos que hacen a la generación de una lealtad nacional, un sentido de pertenencia colectivo, que en conjunto llevan a lo que se denomina como la comunidad imaginada? Hasta donde es evidente esta constatación de escritorio, sostenida generalmente en lo que dicen algunos portavoces en su condición de actores políticos o intelectuales.
Es interesante anotar que en la región amazónica – que ahora provisionalmente entendemos como Beni y Pando - las manifestaciones de tal contenido son menos recurrentes, ya que los cuestionamientos no apuntan a la imposibilidad de la nación boliviana o a una deslealtad radical al Estado. Por qué se manifiestan actitudes de tales contenidos y prácticas, no obstante que esta región es tipificada como periférica por el mismo Estado, y no obstante que encontramos entre sus ciudadanos sentimientos de abandono y olvido por parte de aquél. Como prueba, la marcha de los indígenas benianos por el Territorio y la Dignidad de 1990 emerge con un discurso de adhesión nacional cuando sus actores señalan que somos bolivianos, queremos ser ciudadanos porque somos hijos de Dios. Cómo explicar entonces estas posiciones contradictorias, por un lado entre una visible adhesión a un proyecto de nación y por otro entre un sentimiento recurrente de exclusión estatal, si no es considerando alguna eficacia socializadora del Estado y su estructura institucional y simbólica.
Ahora mismo no obstante la influencia de la economía e ideología cruceña, sobre la forma de mirar y criticar al Estado Boliviano, las posiciones que se expresan en el Beni y Pando no convergen con las propuestas de los portavoces cruceños. Es más, entre algunos actores del norte amazónico algunas ideas sobre la modernización del Estado y la aplicación de las autonomías se expresan como estrategias para contrarrestar el proyecto hegemónico de Santa Cruz respecto a las tierras bajas. El Estado Boliviano y su comunidad nacional tienen una aliada en la región amazónica, pero hasta ahora no valoran esta realidad ni la tratan con una estrategia de articulación a largo plazo.
Actualmente, en la región amazónica, se cruzan como parte de la relación entre la sociedad, el espacio territorial y el Estado, varios fenómenos que conforman un objeto de estudio de gran importancia para el Beni y el país. Las diversas manifestaciones sobre las ideas y contenidos de la comunidad nacional, el Estado y la identidad departamental, las demandas de autonomía territorial en sus diferentes versiones y nuevos mecanismos de inclusión del sujeto regional como de los sujetos étnicos culturales en una nueva estrategia de articulación estatal.
Nuestro proyecto de investigación se propone indagar sobre los puntos anotados, en un momento de cambios en el modo de ser del Estado Boliviano que exige un conocimiento empírico de sus diversos componentes territoriales y culturales. Acompañado luego de unas propuestas de diseño institucional respecto a la reorganización político –territorial en la región amazónica, los mecanismos de práctica y construcción de una ciudadanía multicultural y la democratización del Estado
Nos proponemos trabajar en tres líneas de conocimiento: sociológico, económico y jurídico, por eso conformamos un equipo con profesionales de tales disciplinas. La investigación se propone cualitativa y cuantitativa, por los objetivos y los resultados esperados. En cuanto a técnicas, abordaremos el trabajo empírico con entrevistas individuales, grupos de trabajo (entrevistas colectivas), aplicación de encuestas, revisión documental y estadísticas que corresponden a los aspectos económicos y burocráticos del Estado en su presencia y relación con la región amazónica. Optamos por trabajar en el Beni en las ciudades de Trinidad, Riberalta y San Ignacio de Moxos; en Pando en su capital Cobija.